31 de julio de 2017

La prostituyente

La dictadura venezolana se justificaba así misma clamando el lema aquel de "con la constitución todo; fuera de la constitución, nada" y mostraban su librito azul simbólicamente empequeñecido. No contaban con que la constitución sí permitía que la ciudadanía expresara su sentir y ¡tómala! que pierden la asamblea nacional en las pasadas elecciones. Al verse limitados por este contrapeso, los enemigos de la libertad decidieron elaborar una constitución nueva, más... a modo. "Quienes tendrán el alto honor de redactar la carta magna serán elegidos por el pueblo –pontificó el dictadorzuelo de Miraflores– so we're giving it back to you... the people" [voz de Bane] ¿Que todos los candidatos, constituyentes en ciernes, pertenecen al regimen? !Ah, chingá! Algo anda mal, ¿no? ¿Que el 85% del electorado prefirió salir a las calles a incendiar barricadas en lugar de prestarse a la simulación a costa, incluso, de sus propias vidas? Tons debemos decir algo, ¿no? Pues, no. Que dice la izquierda mexicana que así funcionan las verdaderas democracias. Esas democracias de verdad, jamás tocadas por el intervencionismo yankee, en las que unos gobernantes panzones, ha de ser la tiroides, obligan a sus propios votantes (nos restaba un 15%) a morir de dignísima hambre en la miseria más honorable.

30 de julio de 2017

El corrido de Juan Marta

En su funeral, un capo de la mafia capitalina es despedido por la canalla con vivas y vítores. ¿Su virtud? Ser macho, rufián, ir en contra de la norma y del Estado. En los mexicanos todavía late esa fascinación por el hombre fuerte que triunfa por encima de la ley hasta ser uno con el poder y con la opulencia. Nuestra ridiculización del “Godínez” tiene justificación idéntica. Los godínez son empleaditos, trabajan ocho horas o más, pagan impuestos y ahorran para su jubilación, qué pendejos, merecen la burla. Seguro hasta respetan la luz roja del semáforo. Ahora se sabe que "El Ojos", así fue bautizado por el cura el matoncillo, era sostenido desde lo institucional por el mismísimo delegado de Tláhuac, Rigoberto Salgado, miembro del partido MORENA desde su fundación. Todo se relaciona. El éxito del Peje como candidato histórico está fundamentado en ese rencor tan nuestro contra todo lo que se suene normativo y oficial. Él, piensa el vulgo ignaro, es la otra voz, la disidencia. Ignoran, a veces voluntariamente, que vive de los impuestos que pagan los comercios y empresas y que entre sus filas ha incluido personajes de la talla de Monreal y Bartlett. Como buenos priístas, esta runfla de malandrines medra asociándose con sindicatos charros, grupos de presión y hasta cárteles de la droga, como el del ya mencionado Ojitos o el de los infames Abarca, aprovechando que el pueblo bueno está ávido de entronizar a los hampones. Nos irrita que se confronte al narco. “Se debe pactar” dicen los informados. Hace no muchos años queríamos que Caro Quintero pagara la deuda externa y todavía se propala el mito de que el Chapo hizo más por su comunidad que cualquier rama del Estado. Es que esos sí son hombres, no godínez.


6 de junio de 2017

La ochava plaga


Es el segundo libro que leo de este autor y sólo puedo decir que mi opinión sobre su trabajo empeoró. Nos la quieren vender como una inusitada mezcla entre novela policíaca y relato fantástico, pero el autor no atina a consolidar ni uno ni otro. Me sorprendió que el mercado hablara de la obra como una historia más de la “saga Casasola”, llamada así por el periodista slash investigador que la protagoniza. ¿Es decir que esa mamona proyección autoral aparece en otros libros? Me temo que sí.
            Ya que estamos aquí, comencemos por el protagonista. Se trata de un periodista, cultural, por supuesto, que por angas o mangas acabó en la sección de nota roja. El sujeto es, obviamente, un lector voraz lleno de citas y evocaciones literarias que percibe, con mirada súper culta, el mundo de violencia que retrata la prensa sensacionalista. Cuando llega a casa, enciende el televisor en el canal cultural, lo que le da pie a sesudas reflexiones sobre el panorama literario del que él, ¡obvio, gooeeey! no forma parte y que sólo puede ver con desdén y paternalismo. Por verlo en dos ocasiones, se vuelve amigo entrañable de un reportero vulgar de un diario basura, que será su Sancho (y su Virgilio) en el bajo mundo. Dos páginas después, ya son súper camaradas él y el prota, y su quijotización ocurre de un modo súbito, pues el autor se olvida de que era vulgar y naco, y entonces también él está lleno de citas y lecturas.
El recurso fantástico consiste en que los insectos en realidad tienen conciencia y emociones humanas y le declaran la guerra a los hombres a los que, qué chistoso, transmiten sus aptitudes: caminar sobre el agua, alimentarse de caca, seguir viviendo después de haber perdido la cabeza, etc. Lo policíaco, por su parte, está determinado por el esclarecimiento de una serie de asesinatos que, ¡chachachaaaán! remiten a uno de esos casos en los que un insecto transmitió sus facultades características a un humano.
El lenguaje de la novela es paupérrimo y sus forzadas referencias literarias responden a la pregunta ¿cómo le hago pa meter en mi libro esta cita que acabo de leer? El argumento y su solución son descaradamente pueriles, lo que escribiría un morro de secundaria que ha leído un par de cómics y visto películas de ciencia ficción. No es esto lo que me irrita, una trama pueril puede acometerse con franqueza y con humor, lo que me desespera es la pedantería con que el autor quiere vender su bodrio.
La plaga que en realidad nos amenaza es el engrandecimiento de autores insignificantes que, sin embargo, dan "voz al sentir de los nuevos tiempos” como si la novedad, sólo por serlo, tuviera el más alto valor.

28 de noviembre de 2016

Les dibujé un Rulfito



"Esperé a tenerlo todo. No solamente algo, sino todo lo que se pudiera conseguir de modo que no nos quedara ningún deseo, sólo el tuyo, el deseo de ti".

13 de noviembre de 2016

Tramp


Ahora quieren hacernos creer que no todos los que votaron por Trump son racistas o xenófobos, que mantuvieron ocultas sus preferencias electorales porque la izquierda se niega a debatir y lo único que hace es tacharlos de ignorantes y nazis. Yo me pregunto qué otra motivación pudo haber detrás de un voto dedicado al magnate que no sea la del odio o la  del nacionalismo revanchista. ¿Será que su plataforma económica los convenció? ¿Su propuesta de política internacional? ¿su éxito en los negocios? ¿su moral intachable? No permitamos que nos engañen, apoyar a un fascista xenófobo y misógino, nos vuelve indirectamente, fascistas, xenófobos y misóginos. Los defectos de Hillary son graves, es cierto, pero no puede afirmarse que apostarle a un completo idiota tiene más que ver con su proyecto de nación que con los odios que remueve el interior de las masas ignorantes. Los votantes que eligieron a Trump lo hicieron porque sienten amenazados su privilegios de género y de raza. ¿Desde cuando, además, los demagogos proponen algo más que la venganza?